Jacqueline Arias Sanabria

I semestre 2020

NU-2005 Introducción al Campo Profesional de la Nutrición de la Escuela de Nutrición

 

El descubrimiento de la enfermedad (COVID-19) y el desarrollo de la pandemia se presenta a partir de diciembre del 2019 en China, donde se hizo presente un brote epidémico, y no sabíamos de qué manera esto impactaría la humanidad. Quizá hasta le restamos importancia viendo la situación como un asunto lejano a nuestra realidad. ¡Qué equivocados estábamos al pensar que esto no iba a traer grandes repercusiones a nivel global!

Hoy hacemos frente a nuevos retos, como el distanciamiento social y todas las medidas de seguridad que se han tenido que tomar para el control de la pandemia, lo cual nos han obligado a adaptarnos a situaciones nuevas, y con un alto nivel de dificultad.

Pero en la adversidad, y en ausencia de lo que ya no es posible, nos tomamos el tiempo para reflexionar cuan valiosas son todas las oportunidades que la vida nos presenta, aun cuando las normalicemos y las consideremos simples. De repente nos damos cuenta que ciertas situaciones no son tan nuestras y normales, como creíamos, y que son oportunidades que hoy tenemos y mañana quizás no. Lo anterior hace referencia a ciertos aspectos sociales, que no solo se han visto afectados o han presentado cambios, sino que para muchos hoy en día constituyen complicación, anhelos y retos. En general, todos los aspectos que engloban la acciones diarias del ser humano (educación, trabajo, convivencia, rutinas etc.) han presentado un cambio abrupto debido a la pandemia, en donde ha sido notable la necesidad de adaptación.

La economía ha sido afectada de manera crítica ¿por qué pasó esto?.

Los campos laborales tuvieron que experimentar adaptaciones, ya no se podían seguir desarrollando como se hacía antes de que el mundo sintiera las repercusiones de esta trágica pandemia. La mayoría de las labores experimentaron retos, adaptaciones e inclusive en algunos casos se presentaron nuevos énfasis en muchas labores o algunos trabajos se vieron paralizados o desaparecieron. La pandemia es sinónimo de crisis para muchos, pero en otras circunstancias ha sido una oportunidad de adaptación o reinvención.

En este caso haré énfasis en el campo profesional de la Nutrición, profesión que aporta de manera significativa en la sociedad en diferentes ámbitos: educativo, clínico, empresarial etc.; Todos estos ámbitos han presentado un énfasis adaptativo a la situación que actualmente vivimos, y dando ese ajuste necesario para poder seguir aportando de manera eficaz a la población, tomando en cuenta que el virus ataca de manera agresiva a personas con un sistema inmunológico débil, obesidad, diabetes y otras condiciones de salud que las vuelve más vulnerables.

Estas condiciones las presenta un porcentaje importante de la población, por lo cual mantener un buen estado nutricional es clave.

En este escenario apocalíptico, la ausencia de medidas nutricionales (no solo alimentarias) es tan grave y peligrosa como la enfermedad misma. Hasta el momento no se cuenta con un tratamiento eficaz ni ampliamente aceptado; la enfermedad ataca más intensamente a las personas cuyo sistema inmunológico es más débil, y este último es dependiente del estado nutricional.

La pregunta más importante es: ¿por qué no se habla de forma más amplia sobre la importancia de la nutrición? Quizás como ya se ha comentado y de manera autocrítica, debe ser quizás falta de liderazgo, insuficiencia de profesionales en espacios clave, la mala costumbre de no ponernos de acuerdo, la frecuente proclividad de pensar que cada uno puede liderar una corriente nueva. Cambiar el orden de las palabras en una oración no crea un nuevo concepto, o simplemente no estar convencidos de nuestras propias competencias nos termina pasando la factura de mala manera.

En la pandemia COVID-19, la nutrición es uno de uno de los pilares fundamentales en la lucha contra la infección; las personas requieren apoyo nutricional especializado, tanto para evitar infecciones severas como para los recuperados después de las mismas, si finalmente se presentaran.

Es tiempo de tomar la iniciativa, de ser frontales sin timidez, de enfrentar el reto con entereza, y de mostrarle a todos que la nutrición no es sinónimo de comida nada más; es tiempo de dejar claro todo lo que podemos aportar, de dejar de lado los egos que mezquinan cualquier iniciativa, y de trabajar colaborativamente como parte de un equipo donde todos suman en pro de búsqueda de soluciones.

La nutrición juega un papel indispensable y sumamente necesario en la población, tanto en tiempos normales como en crisis.

Actualmente se reconoce el papel inmuno-estimulante de varios micronutrientes, los cuales son posibles obtener a base de una dieta balanceada. Aunque en un estado de cuarentena se afecta la disponibilidad normal de los alimentos, y se pueden presentar dificultades para cubrir sus requerimientos, es necesario estar vigilantes para lograr una alimentación variada e inocua. En casos necesarios, podría establecerse una estrategia preventiva de suplementación, en la cual un profesional de la nutrición jugaría un papel indispensable.

En conclusión, es importante reflexionar sobre la situación por la que actualmente pasamos, cómo esto ha cambiado nuestras vidas, la importancia de la versatilidad y la capacidad de adaptación. Asimismo reflexionar cómo la pandemia ha traído repercusiones positivas y negativas a nuestras vidas, y cuán importantes son los aspectos nutricionales en la vida de las personas. Debemos de ver más el trasfondo del aporte de la Nutrición más allá del ámbito clínico, y pensemos en su papel indispensable en la vida de las personas, y los aportes que brinda el profesional Nutricionista de manera significativa en una sociedad en la cual la salud es un privilegio que debemos cuidar por medio de una adecuada alimentación.

 

Ensayo elaborado como requisito del curso NU-2005 Introducción al Campo Profesional de la Nutrición de la Escuela de Nutrición, I semestre 2020. Revisión y edición por la Msc. Patricia Sedó Masís, docente.