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Categoría: Espacio Académico

 

La refrigeración es uno de los métodos utilizados con mayor frecuencia para la conservación de los alimentos; y es que este, sin duda nos facilita el día a día en nuestras cocinas.

Reconociendo este gran beneficio, debemos tomar en cuenta algunos puntos importantes relacionados a la limpieza de nuestra refrigeradora, que nos permiten disminuir el riesgo de contaminación de los alimentos.

Empezaremos por mencionar que la temperatura de refrigeración de nuestras unidades, debe ser de aproximadamente entre 3-5°C, y la de congelación cercana a -18°C.

En cuanto a la limpieza propiamente, esta se recomienda de manera semanal y al menos una vez al mes una limpieza más profunda. La limpieza general es aquella en la que se limpian derrames (si no se limpiaron al momento), restos de algún alimento, boronas y/o cualquier otro tipo de suciedad, así como cada una de las rejillas, gavetas y puerta, eliminando todos los restos de alimentos. Esta limpieza es el momento idóneo para desechar algún producto que se dañó o algunos alimentos que no se encuentran en condiciones adecuadas, así como para realizar el inventario de los alimentos que tenemos en nuestra refrigeradora y lograr ubicarlos en el menú familiar de nuestra siguiente semana, a fin de evitar cualquier desperdicio de alimentos.

Por otra parte, la limpieza profunda es aquella en la que se sacan todos los diferentes compartimentos extraíbles y son lavados, así como se limpian las paredes y diferentes estantes de la refrigeradora, la puerta y cada uno de sus espacios con detalle. Durante la limpieza profunda se aconseja “desmontar” todas las gavetas y espacios posibles, a fin de poder limpiar cualquier desnivel o suciedad acumulada así como desocupar momentáneamente cada uno de los espacios para limpiar adecuadamente.

La limpieza del refrigerador puede realizarse con un “paño de cocina” limpio o toalla de cocina humedecida con agua jabonosa. Posteriormente enjuague con otro “paño de cocina” limpio, humedecido solamente con agua.

Es recomendable que todos los alimentos frescos que se guarden dentro de la refrigeradora se coloquen tapados, ya que esto evita primeramente que se “sequen” y adquieran una consistencia “rugosa” que los hacer lucir poco atractivos; por otra parte esto también evita que se acumulen olores de alimentos fuertes en la refrigeradora.

En caso de que haya algún olor desagradable en la refrigeradora se recomienda colocar una pequeña taza con bicarbonato de sodio en polvo, este se puede sustituir en cada limpieza profunda. Otra solución a este problema es limpiar con una disolución de partes iguales de agua y vinagre el interior de la refrigeradora.

Recuerde que la refrigeradora es uno de esos electrodomésticos indispensables para el adecuado mantenimiento de algunos alimentos y por tanto también su buen funcionamiento condiciona el tipo de alimentos que podemos tener en nuestros hogares y por tanto nuestra alimentación y la de nuestra familia. ¡Organice la limpieza semana de su refrigeradora y evite de esta forma que sus alimentos puedan dañarse o desperdiciarse!

 

Bibliografía

Food Safety Information Council (2020) Food Safety at home. https://foodsafety.asn.au/food-safety-at-home/.

United States Department of Agriculture (2015) La refrigeración y la inocuidad de los alimentos. https://www.fsis.usda.gov/wps/portal/informational/en-espanol/hojasinformativas/manejo-adecuado-de-alimentos/la-refrigeracion

United States Department of Agriculture (2015) Basics for handling food safety

https://www.fsis.usda.gov/wps/portal/fsis/topics/food-safety-education/get-answers/food-safety-fact-sheets/safe-food-handling/basics-for-handling-food-safely/CT_Index

United States for health and human services (2019) Cold food storage chart https://www.foodsafety.gov/food-safety-charts/cold-food-storage-charts