La diabetes es una enfermedad complicada, que se caracteriza por la alteración en el metabolismo de los carbohidratos, generando niveles aumentados de glucosa (hiperglicemia) en sangre. Esta exposición crónica a niveles elevados de glucosa puede desencadenar una serie de complicaciones en vasos y tejidos del organismo, lo cual se conoce como complicaciones microvasculares. (Kautzky-Willer et al., 2016; Rehman & Akash, 2017)

Las gastritis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de la mucosa que recubre el estómago (1, 2). Esto genera que se produzca menos ácido y enzimas, menos moco y otras sustancias que normalmente protegen al revestimiento del estómago de la acción del jugo digestivo ácido. Los tipos de gastritis son aguda y crónica (3, 4)

La gastritis aguda hace referencia a la aparición rápida de la inflamación y los síntomas aparecen después de que el estómago es expuesto a los factores desencadenantes. Es ocasionada por infecciones, agentes irritantes y estrés (1, 4).

 

La refrigeración es uno de los métodos utilizados con mayor frecuencia para la conservación de los alimentos; y es que este, sin duda nos facilita el día a día en nuestras cocinas.

Reconociendo este gran beneficio, debemos tomar en cuenta algunos puntos importantes relacionados a la limpieza de nuestra refrigeradora, que nos permiten disminuir el riesgo de contaminación de los alimentos.

 

Diferentes estudios sobre tipos de dietas y métodos para perder peso muestran que después de un año de tratamiento la persona recupera el peso perdido, o incluso un poco más. Se han comparado los resultados obtenidos, a largo plazo, después de realizar distintos planes de alimentación: bajos en carbohidratos, con mayor porcentaje de carbohidratos y bajos en grasa,  bajas o muy bajas en calorías, para mencionar solo algunos. Los resultados son los mismos: después de un año las personas que se han sometido a un tratamiento de pérdida de peso terminan recuperándolo, indiferentemente del tipo de tratamiento que utilizó (1).

 

El síndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno funcional donde no se encuentra ninguna anormalidad en la bioquímica o estructura intestinal de la persona. Es un padecimiento crónico cuya causa u origen no se explica fácilmente con las técnicas diagnósticas actuales, de manera que se habla de un origen desconocido (1, 2, 3).

Sin embargo, su aparición se asocia a múltiples factores: - biológicos (hipersensibilidad visceral, motilidad intestinal anormal, sobrecrecimiento de las bacterias intestinales, desregulación del eje intestino-cerebro – psicosociales (estrés, depresión, ansiedad) – inmunológicos (por defectos en la integridad de la barrera epitelial de la mucosa del tracto gastrointestinal) – genéticos – alimentarios (alimentos que estimulan el sistema digestivo generando respuestas sensitivas y reacciones motoras) (4, 5, 6, 2).