“Tenemos un remedio inmediato, seguro y confiable para algunos de los principales riesgos de salud relacionados con el consumo no saludable. Es gratis. Funciona para ricos y pobres, para hombres y mujeres, para jóvenes y mayores. Es la actividad física. Al menos treinta minutos todos los días.”

- Gro Harlem Brundtland, Directora General, Organización Mundial de la Salud. (Asamblea Mundial de la Salud, 2002).

El desarrollo y crecimiento óseo es un proceso que tiene lugar desde el vientre materno hasta los últimos días de la vida del individuo. A lo largo de nuestra vida, el hueso pueda fortalecerse o, por el contrario, puede no alcanzar  su óptimo desarrollo y debilitarse paulatinamente.

A todos les ha pasado alguna vez; que por ansiedad, tristeza o alegría se han comido una bolsa entera de papas o una porción demasiado exagerada de queque de chocolate. Pero cuando se hace habitualmente, sobre todo sin tener consciencia de esto; comer emocionalmente puede afectar el peso, la salud y el bienestar general.

Debido a los cambios metabólicos relacionados con la edad y la ingesta dietética baja hay una serie de micronutrientes que son especialmente preocupantes para los adultos mayores. Se han resaltado las vitaminas D y B12, el calcio, el zinc y los antioxidantes como prioritarios en ésta etapa.

A menudo las bebidas energéticas hacen grandes promesas. Algunas dicen que aumentan energía y el estado de alerta, otras ofrecen nutrición extra, y algunas incluso afirman que aumentan el rendimiento deportivo o capacidad de concentración.

Pero se debe mirar más allá de los envases llamativos de los productos energéticos y conocer realmente qué es lo que está consumiendo; ya que en general podemos obtener de ellos una dosis de azúcar y cafeína no adecuada para la salud.